Lectura Selectiva

La lectura selectiva, es una actividad preparatoria para la lectura formal (palabra tras palabra, frase tras frase, página tras página) que permite formarse una idea general sobre el contenido de un texto y sobre el modo de afrontarlo. La Lectura selectiva consiste en una búsqueda de aspectos muy concretos del texto. El lector descubre lo que le interesa, lo extrae del resto de la información y prescinde del resto.
Antes de emprender una lectura formal resulta útil encuadrar el texto, evaluando en él algunos elementos generales, como por ejemplo observar:
* La contratapa, las solapas y las primeras páginas.
* El prefacio, para evaluar el contexto en el cual nació el libro.
* El índice general y analítico.
* El primer y último capítulo.
* La bibliografía.
* Las notas, que dan indicaciones sobre las dificultades o la facilidad del texto.


En el caso en que se deba estudiar un capítulo o un pasaje aisladamente, se toma en cuenta otros elementos:
* La introducción, que trae a menudo, junto con una síntesis, una evaluación del texto.
* El primero y el último párrafo que, a menudo, presentan un encuadre y una síntesis del texto respectivamente.
* Los subtítulos, que ayudan a comprender la estructura del capítulo o del pasaje de la antología y la distribución de la información.

El concepto de prelectura está dentro de la definición que se da de lectura selectiva, quizá solo ahondaría en los objetivos de ésta, los cuales son: despertar nuestra atención a través de la creación de expectativas que nos ayuden a comprender un texto; este objetivo puede lograrse preparando preguntas acerca del contenido del texto, a las que la lectura deberá proporcionar respuestas.
Esta etapa permite generar interés por el texto que va a leer, resulta útil encuadrar el texto, evaluando en él elementos generales